Amnesias: H.M.

Mucho de lo que sabemos hoy en día sobre porqué ocurre y cómo se comporta la amnesia hemos de agradecerlo a los resultados desastrosos de una operación para curar la epilepsia.

Henry Molaison, obrero de 29 años, sufría de crisis convulsivas generalizadas hasta once veces por semana, a pesar de tomar dosis casi tóxicas de anticonvulsivos. Sus padres consultaron a William Scoville, neurocirujano, quien accedió a tratarlo. La operación consistió en la destrucción de las caras internas de ambos lóbulos temporales.

Después de la operación las crisis se espaciaron, pero Molaison perdió la capacidad de formar nuevos recuerdos. Cuatro años más tarde, Scoville, azorado y contrito, reportaba sobre la pérdida de la memoria que ocurre en los casos en los que la cirugía ha dañado ambos hipocampos:

 

Esta operación francamente experimental se consideró justificada porque el paciente estaba completamente incapacitado por sus convulsiones, que no respondían al tratamiento médico (…) Se llevó a cabo tras informar al paciente y a su familia y con su consentimiento.

Un resultado muy llamativo y totalmente inesperado ha sido la grave pérdida de la memoria reciente… Después de la operación este joven no reconocía al personal del hospital, ni lograba aprender en dónde estaba el baño. (…) Hace diez meses, la familia se mudó a una nueva casa en la misma calle, y el paciente no ha aprendido la nueva dirección aunque recuerda la antigua. (…) Incluso ha comido con uno de nosotros, sin poder mencionar, media hora después, ni uno solo de los alimentos consumidos. Ni siquiera recordaba haber comido.

H.M., como se le conoció a partir de entonces en la literatura científica, se quedó a vivir en el año 1953 hasta su muerte, en 2008. Nunca recuperó la capacidad de formar nuevos recuerdos. Podía aprender nuevas destrezas mediante práctica repetida, pero cada nuevo intento era para él el primero. Tras recorrer muchas veces un camino, aprendía a hacerlo siempre igual, pero sin saber a dónde iba. Brenda Milner y Suzzane Corkin, las neuropsicólogas que estudiaron su caso a lo largo de cinco décadas, solían preguntarle en cada encuentro “¿Me conoce usted?” A lo que Molaison respondía “Sí, usted es mi amiga de la secundaria”. De cientos de horas de trabajo con ellas le quedaba nada más una vaga sensación de familiaridad amistosa.

¿Cómo pudo pasar algo así?

Antes de la publicación de Scoville y Milner (1957) que cité arriba, nadie sabía bien a bien para qué servía el hipocampo. Se pensaba que tenía algo que ver con el olfato. Milner nos cuenta que Penfield, su jefe, no lo tocaba nunca si operaba a un epiléptico, porque “una estructura tan grande y tan bonita tenía que ser muy importante”. Por lo visto, Scoville no tenía el mismo sentido estético.

Gracias a la colaboración de H.M. con quienes aprendieron de él surgió la clasificación actual de los sistemas mnémicos: la memoria explícita guarda los recuerdos recuperables voluntariamente, y la implícita, los hábitos y destrezas que pueden ponerse en práctica aunque no se recuerde cómo se adquirieron.  Pero antes quedó establecido que la función del hipocampo, desconocida hasta entonces, es hacer posible la retención de un recuerdo más allá de unos cuantos segundos.

6 pensamientos en “Amnesias: H.M.

  1. ¡Qué interesante! Yo me imagino mi memoria como un sistema de casillas en las que guardo la información. Las casillas están dispuestas en varios niveles de acceso. En alguna parte, quizá una de las casillas, debo de tener un índice con el código de acceso de cada casilla. ¿Por qué los ancianos con demencia no recuerdan lo que han comido unas horas antes y sin embargo recuerdan cosas de su niñez?

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  2. ES MUY INTERESANTE COMO EL CEREBRO TIENE LA CAPACIDAD DE ALMACENAR COMO UNA COMPUTADORA TODO LOS HECHOS O SUCESOS DE NUESTRA VIDA , PARA LA CUAL EN CIERTO TIEMPO REBOBINA Y PUEDE HACER RECORDAR , SIEMBARGO CUANDO SUCEDE Y PASA LA AMNESIA ESTO SE VUELVE VULNERABLE YA QUE LA PERSONA ES INCAPAS DE RECORDAR CIERTOS SUCESOS DE SU VIDA O PASADO…CLARO QUE SE DA DISTINTOS CASOS EN QUE APARECE LA AMNESIA , COMO VEMOS EL CASO AL INICIO .

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    • Celinda, en el caso de HM había una lesión cerebral que destruyó precisamente esa especie de computadora que tú mencionas (el hipocampo). En las llamadas “amnesias disociativas”, que son las que ocurren tras un trauma psíquico, sí hay recuperación. Lo que no sucede más que en la TV es que un golpe en la cabeza te produzca amnesia y otro golpe igual te la quite.

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  3. Pingback: Un extraño funeral: otra vez HM | diasdeandar

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