Soltándose

Para mis colegas de la Generación 35, Asociación Psicoanalítica Mexicana.

Letting go, dejando ir.  Así se llamaba la última lectura de nuestro seminario sobre la vejez. Ya no hubo tiempo de comentarla. Tendremos que abandonar la costumbre de atravesar la ciudad para reunirnos, la protección del aula, el cobijo de una larga rutina.

 

Leer sobre la enfermedad, la muerte y los cierres de proceso puede ser como leer una guía de Tokio: por más que leas, no puedes decir que conoces Tokio si no has estado allí.  Almacenas un montón de datos en la memoria semántica, pero falta el registro afectivo.¿Qué se siente que te anuncien que tienes una enfermedad crónica, cómo le haces para adaptarte, cómo renuncias a lo que ya nunca estará a tu alcance? ¿Te atreves a ir allí, a saber qué se siente, o te quedas en la mera información fáctica? Para poder “estar allí” hace falta aceptar que uno va a morir, que la muerte no llega nada más para los otros. Y creo que gracias a nuestro seminario avanzamos un poquito en esa tarea fundamental de la segunda mitad de la vida, que es aceptar la finitud.

 

¿Se acuerdan de Edipo y la Esfinge?  El famoso enigma de la Esfinge era el enigma del ciclo vital. Quienes no atinaban a resolverlo eran despedazados. Pero los que han atravesado con amor la línea de sombra de la mitad de la vida pueden vérselas en el trabajo de cada día con esas bestias que se llaman enfermedad, desesperanza,  soledad o cansancio de la vida sin tener que huír para preservar su integridad y sin que el proceso terapéutico al que asisten se desbarate. 

 

Lo que sigue es lo que nadie puede enseñarles. Soltarse del miedo al qué diran y dejarse llevar por la curiosidad y la intuición, para inventar un estilo propio, para trabajar como nadie más puede hacerlo porque nadie tiene el mismo bagaje de vida ni las mismas mañas. Soltarse de la mano del supervisor  y sentirse en libertad de hacer lo que el caso pide, que puede no ser lo que el libro dicta. Soltarse de las andaderas de la teoría para mirar un poco más allá lo que no ha mirado nadie.

 

¡Buen viaje!

 

5 pensamientos en “Soltándose

  1. Elena
    Gracias por tu seminario que como dices nos invito a todos acercarnos a la finitud, reflexionar con realismo sobre los duelos y las despedidas, acompńados de tu sensibilidad, tus reflexiones tus conocimientos que en todo momento enriquecian las lecturas y la discusión
    Y como dices el mapa nunca es igual al territorio, ahora toca andar y recorrer el camino dejando a ratos el mapa en el bolsillo para poder experimentar de manera única.
    Fue un placer!!!
    Muchas gracias
    Aurora

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  2. Elena.
    Gracias por las lecturas que nos trajiste a tu seminario sobre el envejecer. Aunque resultaron incómodas a ratos creo que esa molestia tuvo que ver sobre todo con el tema mismo. La incapacidad de enfrentar lo limitado de nuestro tiempo. Extrañamente una de las cosas que me llevo de tu seminario es una lectura un tanto distinta de ciertos temas que abordamos en psicoanálisis pero acepto que al final me resultó agradable tu manera de llevar el seminario. Y relativo a la finitud les recomiendo un documental sobre el infinito y que aborda desde un punto de vista matemático y cosmológico las posibilidades de pensar el tiempo y por lo mismo de pensarnos a nosotros mismos dentro de él.

    Espero lo disfruten y les lleve un poco mas lejos en el viaje que todos compartimos y por un instante lo hicimos en tu seminario.
    Joachim

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